PINTAR Y AMBIENTAR MAQUETAS DE VEHÍCULOS MILITARES

 

Pág. 7 ELEMENTOS Viento - Fuego

On the run – Andrés Bernal

Desde mi punto de vista, dejando a un lado modas o tendencias, la realización de nuestros blindados culmina en la viñeta. Ésta es su evolución más lógica, vistosa y la que, por otra parte, mayores posibilidades de representación nos ofrece, considerándola como antesala del diorama pero sin contar con el handicap del excesivo espacio que estos ocupan.

Pensad en uno de vuestros carros, situadlo en un terreno que nos explique su situación y a la vez acompañadlo por una o varias figuras que le aporten esa calidez propia del factor humano, entonces ese vehículo habrá atravesado la frontera de ser simplemente eso, un vehículo, a convertirse en una historia.

Si de por sí un blindado nos puede desvelar muchos datos a través de sus detalles de construcción y pintura, el grado de deterioro al que lo sometamos, etc., no es comparable con el aluvión de sensaciones que podemos obtener al observar una viñeta, bien resuelta, claro esta. Y fijaos que digo "sensaciones", porque el encontrar una maqueta que nos cuente una historia, que nos transmita una atmósfera de soledad, movimiento, miedo, alegría, frío... es precisamente el reto que se plantea en el modelismo actual.

Por todo ello, en la realización de una viñeta, el conjunto es lo que verdaderamente cuenta, ¡pero cuidado! esto no significa que podamos descuidar o pasar por alto montaje, pintura o ambientación, todos los pasos son igualmente importantes y de la falta o mediocridad de alguno de ellos se resentiría el resultado final.

Una vez expuestos los puntos en los que me baso, he de reconocer que me siento muy atraído por las escenas que implican movimiento y no es la primera que vez que intento plasmarlo; así es que, como no podía ser de otra manera, el movimiento será el referente principal del presente artículo.

Planteamiento

En esta escena, planificada tiempo atrás, pero que por una razón u otra no había podido acometer, he ido variando a lo largo de su desarrollo ciertos aspectos fundamentales. Siempre había tenido claro su tamaño, poco más grande que el del carro, que este no fuera un vehículo grande y pesado y que iría acompañado de al menos dos figuras.

Hasta aquí muy bien, sin embargo, en los inicios de esta escena pasaba por mi mente representar un blindado a toda velocidad, en un camino de bosque sobre un lecho de hojas secas, que a su paso se arremolinarían tras el creando una especie de olas. Ambicioso y espectacular ¿verdad? Y así iba a acometer esta viñeta, pero después de la conversación con varios amigos y de observar en películas y fotografías el paso de automóviles por carreteras cubiertas de hojarasca, comprendí que esta imagen idílica que yo tenía no resultaba muy real en el grado que yo pretendía y os explico por qué.

Para empezar, en las imágenes que os comentaba de películas (que por cierto tuve que buscar y ver muchas…) los coches, sí, levantaban hojas pero no de una forma tan exagerada como yo pensaba y segundo y más importante, la hojarasca en un bosque húmedo, pesa y es “pegajosa” debido precisamente a esa humedad y estado de podredumbre; además pese a que los semiorugas alemanes podían alcanzar una buena velocidad, esta no es comparable a la de un utilitario. En definitiva, tuve que replantear la representación de esas hojas a un estado menos espectacular en cuanto a dinamismo pero más acorde con la realidad.

Finalmente, y después de varias alternativas el vehículo elegido fue un semioruga alemán, concretamente un Sdkfz 253, perteneciente al StuG. Abt. 191, localizado en el frente oriental durante el otoño de 1942. El mismo, durante una incursión en un bosque ha sido sorprendido por el enemigo, de ahí que se vea obligado a huir de imprevisto del lugar.

En la viñeta entran en escena:

- El vehículo,

- Las figuras que explican la situación, el oficial en la escotilla mira hacia atrás gritando, al enemigo que los ha interceptado y a su compañero, un soldado que se aferra al techo para no caer en la huida.

- Por otro lado el terreno, reforzándose con la composición inclinada, contribuye con el desplazamiento de la hojarasca a explicar la acción, y además nos permite interpretar, aspectos como frío, humedad y oscuridad propias de un bosque.

Para explicar cada uno de los pasos que seguí para construir esta viñeta, os remito a las siempre explicativas fotos del siguiente paso a paso.

Fotos pág. 11.

Se detallan los cierres de las herramientas con el kit de Aber.

Los guardabarros se reemplazan por los del fotograbado de Aber.

Rejilla del escape en fotograbado. Se puede observar en esta foto los tornillos de las zapatas añadidos a la tractora.

Se añaden las válvulas de las ruedas delanteras, simplemente se trata de plástico estirado.

Fotos pág. 12

El faro Notek de Mig Productions, se detalla con su base y su cable de alimentación.

Cajón lateral derecho, con su candado y cadena en fotograbado.

El protector de la base de la antena se realiza con lámina de aluminio, basándonos en el de plástico que trae la maqueta.

Detallado en plasticard del soporte de la antena en el techo. Se añade con alambre los tiradores de la escotilla.

Faro trasero izquierdo de Tamiya.

El kit con la pintura base ya aplicada Gris oscuro XF2, Field Blue XF50 y barniz brillo, base, luces y con las calcas colocadas.

Aplicación de óleos.

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Para ir integrando el vehículo al terreno, empiezo a aplicar con aerógrafo tonos rojizos y marrones en los bajos y zonas propensas a la acumulación de suciedad.

Mediante filtros oscuros, remarco volúmenes y ensalzo detalles.

Comienza la fase de desconchones, realizando en primer lugar, los llamados desconchones superficiales, con un tono gris más claro que el de la base.

Acto seguido y sobre los anteriores, dejándolos sobresalir, se aplican desconchones más profundos utilizando una mezcla de marrón rojizo y negro.

Aplicando la mezcla anterior con un pincel viejo a modo de pincel semiseco y dando pasadas de forma muy suave, se consiguen desconchones con un picoteado muy fino.

Aspecto general del vehículo con los desconchones.

Para dar un poco más de variedad, al color gris general de carro, se aplica a pincel con Humbrol 160 pinceladas con este tono rojizo que simulen brochazos de imprimación realizados por la dotación del carro en el mantenimiento de urgencia que este pudiera llevar .

Con óleo asfalto de Titan y barniz brillante se realizan manchas en algunas zonas como la toma de aire del motor.

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La puerta trasera es una zona propensa a los desconchones, en especial su escalón de acceso.

Las cadenas llevan una base de marrón rojizo a aerógrafo.

Una vez seca la base anterior se aplican varios tonos de pigmento en polvo.

Se fija el pigmento con disolvente de Humbrol.

Se realiza una mezcla de pigmento, base acrílica brillante y un tono ocre en pintura.

Esa mezcla nos servirá para aplicarla a las cadenas.

Y también para realizar salpicaduras.

Distribuyo manchas de humedad y aceites y chorretes, obtenidos de la mezcla de oleo y barniz brillo, todo ello aplicado a pincel.

Pág. 15

Aplico pigmento anaranjado en las chapas que protegen el escape.

El pigmento negro es perfecto para recrear el hollín del escape.

Para simular polvo acumulado, aplico también pigmento en algunas zonas como los alrededores de la escotilla.

Las partes inferiores se envejecen como si ya estuviera integrado en el terreno.

Detalles de la aplicación de pigmentos y salpicaduras.

Sobre los óleos aplicados en la fase anterior, y en zonas donde quiero preservar barro seco, picoteo con diversos tonos de pigmento. Con esta fase se adquiere una gran riqueza tonal así como de zonas que van desde el mate al brillo.

El único tubo visible del escape recibe tratamiento de esmaltes en tonos anaranjados y cremas que simulan el óxido de éste.

Pág. 16

La madera de las herramientas se realiza a pincel partiendo de un tono marrón oscuro sobre el que se dibujan con un pincel en buen estado vetas con colores crema. Los metales reciben una imprimación en negro sobre la que se aplican pigmentos en seco, rematándose los bordes con grafito.

El gato se trabaja con óleos, negro y asfalto sobre la base gris. Mientras que el taco de madera se trata de igual forma que la madera de las herramientas, salvo que en vez de partir de un marrón oscuro se parte de gris, ya que estos iban pintados en el color del semioruga.

Sobre una base negro brillante se trabajan las almohadillas de las escotillas, dando luces a la base mediante con uniforme ingles muy disuelto, con la última luz a aplicar se simula el cuarteado de esas almohadillas.

 93.- Para la realización de metal al descubierto froto con la mina de un lápiz en las aristas más propensas a la aparición de éste.

El terreno

Uno de las inquietudes que me planteó esta viñeta, fue que la recreación del terreno con la hojarasca quedara real o, nunca mejor dicho, que resultara natural. Para ello plantee su elaboración como la secuencia lógica que tiene lugar en la realidad trabajando por capas. Sobre una base de masilla bicomponente texturada, el suelo, realice el mantillo (fotos 1 y 2), a base de mezclar semillas de abedul, ovillo de mar, y un te que encontré en una tienda de comestibles, que por su color y textura me vino como anillo al dedo. Agregué raíces y lo pinte, primero con aerógrafo y luego mediante lavados puntuales de óleo, en ambos casos con tonos marrones, rojizos, verdes y violáceos muy oscuros, prácticamente negros. Otro complemento que añadiría vistosidad seria un tronco (foto 3), este fue pintado con óleos y en él simulé zonas con musgo, picoteando con distintos tonos de óleo verdes y ocres. El siguiente paso y más importante iba a ser la preparación de las hojas. Para ello me serví de semillas de abedul, y hojas de Plus Model (foto 100), pero necesitaba dar variedad de color a las mismas, por ello recordando un artículo de David Romero realice sus mismos pasos y en una caja de diapositivas convenientemente adaptada (foto 4), y con aerógrafo, (foto 4) obtuve hojas de distintos colores (foto 5).

Con todo preparado, pegué con cola blanca el semioruga al terreno y comencé a pegar las hojas por capas, desde el color más oscuro abajo, las hojas más húmedas y en descomposición, hasta las hojas más claras, recientemente caídas, incluso alguna todavía verde. Fui acumulando más hojas en el frente, por donde el vehículo todavía no había pasado ni arrastrado (foto 6), y disminuí la cantidad hasta llegar a la parte trasera donde aparece el camino embarrado (foto 7). El siguiente paso, una vez armado de paciencia, consistió en pegar, una a una, sobre la masa de hojarasca, las hojas de roble de Plus Model. El resultado final lo merece ya que estas hojas ofrecen un acabado más refinado y realista que las semillas de abedul (fotos 8 y 9). Finalmente, realice las acumulaciones de hojas que lógicamente deben producirse en los pasos de rueda y de las cadenas y coloqué algunas hojas como si hubieran salido despedidas.

Figuras

La figura del oficial pertenece al catalogo de Alpine, y solo puedo decir que es fantástica, su modelado hace que resulte una delicia a la hora de pintarla, lástima que solo se muestre su torso. En cuanto al soldado que se aferra al semioruga, pertenece a la nueva generación de Dragon y pese a sus limitaciones con respecto a su compañero en resina, cambiándole la cabeza y con un poco de paciencia para afinarla en ciertos detalles, resulta una figura bastante aceptable.

Cuadro colores figuras (Vallejo)

- Figura escotilla: Chaqueta: Base: Verde gris alemán 830 +Verde pastel 805 +azul militar 70964. Luces: Base + Carne base 815 + Marrón cubierta 986. Sombras: Base + Uniforme inglés + negro 921.

- Figura sobre el techo: Chaqueta: Base: Verde gris alemán + Uniforme inglés; Luces: Base + carne base + carne media 860; Sombras: Base + Negro + Uniforme inglés.

Pantalones: Base: Gris Verde 866 + Verde gris alemán; Luces: Base + marrón cubierta; Sombras: Base+ Gris oscuro 994.

- Tonos de piel: Base: Arena marrón (876); Luces: Base+Carne base 815 + Carne clara 928; Sombras: Base + Rojo Cadmio tostado 814 + Uniforme inglés 921; en las ultimas sombras se añade negro. Tonos: Violeta 960 y escarlata 817.

Materiales utilizados para la construcción:

- Sd. Kfz. 253 le Beob.PzWg. Dragon (ref 6140).

- Cajón derecho, guardabarros e indicadores para Sd. Kfz. 253. Aber (ref 35 160, 35 A85 y R20)

- Faro Notek. Mig Productions

- Figuras: German tanker with a flare gun. Alpine (Ref 35001), Dragon (6279 Easter front tank hunters), Hornet Heads.

Pág. 23 Conoce al autor – Andrés Bernal

No recuerdo cuando en el pasado pillé la “enfermedad” del modelismo, pero debió ser hace más de 30 años con toda seguridad. Considero este hobby como una parte de mi, que me ha acompañado durante muchisimos años y no sólo como un entretenimeinto, sino como una forma de aprender paciencia y perseverancia. Además, el modelismo me ha dado un montón de experiencias, amigos y buenos momentos. ¡Muchas gracias, Modelismo!

Burned T-26 – Chema Cabrero

Durante los primeros estadios de la operación Barbarroja todavía estaban en servicio en muchas unidades de carros los ya anacrónicos T-26, carro basado en el diseño de los ingleses Vickers. Con un modesto blindaje pero artillado con uno de los mejores calibres anticarro de la época, su escasa velocidad lo hacían vulnerable a cualquier ataque, aunque su diseño le permitió continuar operativo hasta los años 50. He querido representar los combates encarnizados en algunos núcleos urbanos, durante las fases iniciales de Barbarroja, que la resistencia rusa convertía en verdaderas plazas fuertes. Para ello, he escenificado un contraataque soviético, teniendo como protagonista a un T26 destruido, mudo testigo de las enormes pérdidas iniciales.

La maqueta

El T-26 de Zvezda está actualmente descatalogado, pero aún pueden conseguirse kits de Mirage que no están mal, pero en el caso que nos ocupa, el representar un vehículo quemado y abandonado, he optado por la construcción propia, buscando un nivel mayor de detalle, ya que un vehículo destruido expone partes y componentes no siempre visibles. A pesar de contar con los excelentes planos de los volúmenes consagrados a los modelos de T-26 de la editorial Wydawnictwo, la ayuda de Pedro Andrada y Guillem Martí han sido de gran importancia y desde aquí quiero expresarles todo mi agradecimiento, al aportarme fotografías de gran detalle de interiores e, incluso, de vehículos en periodo de restauración.

Debemos planificar cuidadosamente el aspecto y detallado de un carro en estas condiciones, qué le ha ocurrido y cuanto tiempo ha transcurrido desde su destrucción inicial. En mi caso, un proyectil de pequeño calibre ha impactado contra el lateral derecho directamente sobre la zona de uno de los depósitos laterales de gasolina, con el inevitable y violento incendio que ha afectado a prácticamente todo el carro y las violentas explosiones que han proyectado lejos piezas y componentes, pero dejando casi intactos algunos pañoles de munición en el interior de la torre, aparentes paradojas que podemos constatar en muchas fotografías de vehículos fuera de combate, donde piezas de mayor resistencia son desplazadas y deformadas y en cambio algunas más ligeras y de aparente fragilidad se quedan en su sitio.

Iniciamos la construcción de la barcaza sobre las medidas de plano, construyendo con Evergreen los carretones y aprovechando algunos componentes de kit comerciales procedentes de Zvezda, como las ruedas del tren de marcha, y del de Mirage, en el caso de la tensora y tractora. Los guardabarros se han realizado con Evergreen de 0,25 y 0,13 mm, cuidando el grosor de la escala y deformando algunas piezas, buscando un curioso equilibrio estético y lógico dentro de la destrucción. Una vez construido el lateral derecho del carro, al que se le añaden pequeños detalles en plástico procedentes de los kits de Mirage o Zvezda, nos fijamos en las fotografías en cómo se fracturan las planchas metálicas al recibir un impacto, observando que ofrecen roturas bastante limpias, muy semejantes a las que podemos obtener sobre una plancha de plástico, reproduciendo el orificio del proyectil con una fresa y su característico reborde con la punta de un soldador a baja potencia. Los guardabarros y otras piezas han saltado por los aires o se han roto, reproduciéndose las mismas en plástico de 0,13 mm. La reproducción de algunas de las piezas es laboriosa, como toda la parte superior del casco posterior, debiendo reproducir cuidadosamente los elementos que encontraríamos debajo de cada pequeña escotilla o registro que han quedado abiertas, tapones de los depósitos de gasolina y aceite, acceso a la magneto o el radiador de aceite.

En el caso de la torre, partimos de una perteneciente a un BT 5 de Zvezda al que eliminamos con cuchilla todos los remaches y detalles, para pasar a su posterior lijado que la dejará lista para la sesión de detallado y abundancia de remaches omitidos o mal situados en el kit original, reproduciendo los mismos con un pequeño sacabocados de joyería, con el cual obtenemos unos remaches de forma redondeada muy realistas. En este momento y habiendo decidido dejar las grandes escotillas de la torre abiertas, comenzamos el trabajo con el fotograbado de Eduard para el BT-7 inicial, esto es, el que equipaba la misma torre que nuestro T-26 o el BT-5, con lo cual no tendremos ningún problema. El kit de fotograbado, aún siendo muy completo, omite piezas que de nuevo creamos con plástico de Evergreen y pequeñas piezas de la caja de sobras, como el motor de giro de la torre, las manivelas que accionan los mecanismos del cañón, asientos, cierre del cañón, ventilador, pañoles para la ametralladora coaxial, etc., montando y deformando fácilmente las partes que reproducen los pañoles para los proyectiles tanto posteriores como los laterales. Unas anillas de elevación de GrandLine y una cadena en fotograbado procedente de un kit del Pz IVD de Dragon completarán los pequeños detalles finales. El cañón en aluminio es de Jordi Rubio. La cadena izquierda es la suministrada eslabón a eslabón en el kit de Mirage, y aunque muy lejos del nivel de detalle de Modelkasten, sirve perfectamente.

Tras valorar su aspecto final, procederemos a su pintura, observando fotografías a color de carros quemados y destruidos, de las guerras modernas de Afganistán o del Golfo, proporcionándonos una gran ayuda en cuanto a matices y lo aleatorio del fuego y las explosiones, ya que opino que un carro se quemaba igual en los años 40 que en los 90.

A continuación detallamos fotográficamente los procesos de construcción y pintura paso a paso, ya que considero más amena esta forma de exposición.

Pág. 26 Construcción del T-26

El casco del carro se construye con lámina de plástico de Evergreen de 0,50 mm. Los elementos como escotillas y guardabarros se representan con lámina de 0,20 y 0,13.

Los soportes de las ruedas y algunos detalles del tren de rodaje se canibalizan del casco de Mirage tras una cuidadosa sesión de lijado.

Las cadenas de Mirage tienen el suficiente nivel de detalle y al venir suministradas eslabón a eslabón podemos representar el efecto de su peso de forma simple y realista, sin recurrir a un costoso aftermarket.

Al representar el vehículo ya tenemos en cuenta los efectos de destrucción y deterioro que la explosión ha provocado, para ello unas buenas referencias fotográficas serán de gran ayuda.

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El antideslizante se colocaba frente a la escotilla del conductor para facilitar su acceso, reproduciéndose con una pieza de fotograbado de Eduard.

La torreta es una de las zonas que conlleva mayor detallado frente a su ausencia en los kits comerciales, omitiendo remaches o bien ubicándolos en lugares erróneos, especialmente en el techo de la misma.

Para reproducir correctamente el mantelete le damos la vuelta y volvemos a tallar la escotadura para depresión máxima del cañón así como la pequeña del visor del artillero. El cañón se detalla con sus soportes, un tubo de aluminio y el pequeño deflector de su parte inferior.

La barra con el pedal del accionador eléctrico del cañón y su sistema de disparo se reproducen con varilla de Evergreen, restos de fotograbado e hilo de cobre.

El techo de la torre se detalla con los remaches que sujetaban las barras de anclaje del cañón y los pañoles de munición de la parte trasera.

El interior de la torre, aunque no demasiado visible pese a dejar abiertas todas las escotillas, se detalla con piezas de construcción propia y el fotograbado destinado al interior de la torre del BT-7 early de Eduard, de gran utilidad al equipar nuestro carro el mismo tipo de torre.

El resultado final es satisfactorio, al permitirnos las piezas en latón el realizar deformaciones y efectos de deterioro muy realistas, insinuando la destrucción interna que el carro ha sufrido.

Llegados a este punto podemos plantearnos varias opciones de representación, como el situar la torre a un lado del casco o fuera del anillo, opciones que por necesidades de composición desestimamos finalmente.

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Cortamos una pieza de cartón pluma y hacemos unas pruebas de inclinación del vehículo, lo cual concederá realismo y dinámica una vez ubicado en el lugar definitivo en la base. Un carro destruido debe detallarse más aún si cabe que uno operativo, aunando rigurosidad histórica y física, creando un interesante resultado final que casi podemos calificar de estético.

A pesar de su aparente dificultad, la realización de un vehículo a scratch supone un reto y una satisfacción final, con el valor añadido de disponer de un modelo único en sus características.

Para la base partimos de una referencia de Miniart, The Corner Diorama base 35512, ideal por tamaño y proporciones de altura teniendo en cuenta el equilibrio de masas y el tamaño del carro. Se trata de un kit vacuformado y sencillo, aunque de cierta dificultad en sus encajes, que admite un nivel de detallado exhaustivo como requiere una construcción en ruinas, utilizando elementos ya habituales como el plástico, el corcho o la madera de balsa.

Presentamos el vehículo buscando el mejor ángulo incidente en la composición, ya que paralelo a la acera quedaría estático y elimina una atractiva línea de fuga, por lo cual nos decidimos por una composición que sin ser perpendicular al muro, insinúa una colisión verosímil contra el edificio.

Al plantearnos reproducir una ruina, no debemos ser descuidados y simplistas, dejando caer un puñado de arena de gato sobre cola blanca, debemos planificar diferentes texturas, tamaños y disposiciones, en vistas a unos resultados finales satisfactorios ¡Sacad fotos de un edificio en demolición, siempre será de gran ayuda una referencia fotográfica!

Para hacer toda la base utilizaremos tanto elementos naturales y aftermarket como materiales empleados en bricolage, como masillas plásticas, estuco o masillas de relleno.

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Con un pincel de cerda dura y el estuco procedemos a sellar posibles juntas en las uniones y a crear una superficie más rugosa y realista en los interiores del edificio.

Repetimos el proceso picoteando perpendicularmente a los ladrillos para conferirles un aspecto más convincente.

Antes de proceder al detallado de la base, un estudio de composición con alguna figura nos será de gran ayuda en vistas a los planteamientos finales de distribución y equilibrio.

Aerografiamos color tierra Humbrol y Amarillo arena de Mir sobre el terreno, de forma desigual, contrastando también con Rust de Hobby color.

Fundimos al fresco sobre los ladrillos mezclas de Ocre rojo, Ocre amarillo y Amarillo arena de Mir, de forma aleatoria buscando la mayor variedad tonal, de nuevo las fotografías de referencias reales serán de gran ayuda.

Sobre los restos de muro caído aplicamos las mismas mezclas, insistiendo en la variedad y evitando un acabado monótono.

Pintamos individualmente y uno a uno los ladrillos sueltos dispersos entre los cascotes así como sus pequeños fragmentos.

Dado que la referencia de Miniart incluye interiores, esta parte será tratada con la misma atención que el exterior, aportando detalles y cuidando la distribución de los elementos y su atractivo visual.

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La piedra en la fachada recibe sobre la base de gris oscuro luces y un mapping con varios tonos de gris naval y blanco, aplicado de forma irregular. En este caso también fotos de edificios con los mismos elementos arquitectónicos serán especialmente útiles.

Con Amarillo kaki, Amarillo camuflaje y Blanco pintamos de nuevo ladrillos sueltos, con un resultado final variado y realista.

Complementos como rótulos o carteles se obtienen en Internet o bien podemos escanearlos de libros de Historia, impresos posteriormente sobre papel de bajo gramaje, recibiendo luego una mano de cola blanca disuelta con agua.

Una vez situados sobre el muro del edificio y con la adecuada pátina de polvo, el cartel concede al espectador un referente visual atractivo y variado.

A pincel seco con Panzer grey definimos el adoquinado apenas visible bajo el polvo y los cascotes, aunque esa pequeña área visible aporta diversidad en cuanto a textura de materiales se refiere.

Los complementos que situamos en el interior, como tuberías llaves de paso, etc, se pintan de forma individualizada y con el tratamiento habitual de desgaste y deterioro lógicos, integrándose de forma armónica en el conjunto.

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En este momento ya podemos situar el carro en la base, trabajando con pigmentos en seco o un punto de aerógrafo cargado con Buff para que su integración sea lo más equilibrada posible. Los últimos retoques, sea con pigmento Light Rust de Mig Productions, o bien con las referencias Beach Sand, Brick Dust e Industrial City Dirt, aportan variedad y un toque realista.

Pág. 32 Pintura del T-26

Imprimamos el carro con Marron mahogany de Hobby Color (salvo que se indique lo contrario, èsta es la marca de acrílicos que he usado), un marrón muy oscuro con un punto rojizo que nos proporciona un buen punto de partida para jugar con los posteriores tonos de óxido y un concepto de presombreado.

Insistimos por todos los recovecos del carro buscando un acabado uniforme, aplicando capas finas sucesivas. El acabado final satinado propio de esta marca de acrílicos resulta idóneo para todos los efectos que utilizaremos posteriormente.

Con mezclas en distintas proporciones de Marrón óxido, Óxido anaranjado y Naranja H4 comenzamos a definir y diferenciar zonas del carro, buscando la mayor variedad posible, debido al grosor del metal o el calor al que se ha visto sometido.

El resultado final debe ser coherente y armónico, al mismo tiempo que recrea efectos reales.

Con una mezcla de marrón rojizo y ocre amarillo de Mir, damos luces selectivas en las partes superiores del casco, a efecto de aumentar más todavía las diferencias tonales y conseguir un suave efecto de iluminación.

El color original del carro, en este caso verde oliva ruso, se obtiene con la referencia Green Advocado de Palmer, una marca de acrílicos de gran calidad utilizados en Bellas Artes.

Pág. 33

Aplicamos dicho tono verde en las partes externas del carro donde la pintura no se ha quemado o no ha sufrido alteraciones químicas por el calor. La proporción entre áreas quemadas y las que no se han visto afectadas debe ser equilibrada, más todavía en un carro de pequeño tamaño como el T-26.

Utilizando una combinación de acrílico vallejo Gris Marina y Gris Alemán pintamos a pincel ciertas partes como el radiador de aceite y algunas piezas internas, intentando crear contrastes interesantes. También pinto con esta mezcla el caucho de las ruedas.

Dicho efecto es especialmente eficaz en el interior de la torreta, detallado exhaustivamente, y en los pañoles de munición.

Para reproducir los efectos de micropintura partimos del Amarillo Kaki de Vallejo, mezclado con el Verde de Palmer.

Dicha combinación la aplicamos tanto a pincel como con esponja.

La cadena sobreviviente recibe varias manos a pincel de Marrón Mahogany

Comenzamos el trabajo con óleos, con una mezcla de Marrón Vandick, Wash Brown, Ligth Rust y Rust de 502 Abteilung, aplicados en forma de trazos verticales en los laterales del casco.

Fundimos dichos trazos con un pincel limpio humedecido con disolvente limpio. Vemos los sutiles cambios en los tonos y colores de base, proporcionando una gran variedad tonalal conjunto.

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Una vez secas las capas precedentes, repetimos de nuevo el proceso de mapping y la representación de restos de pintura, mezclando Verde refractario, Amarillo kaki, Amarillo camuflaje y blanco, todos ellos referencias de Vallejo.

Usamos un pincel de marta en buen estado, buscando contrastes y definiendo áreas y transiciones de color. Añadiendo realismo al vehículo aunque parezca tedioso repetir dichas fases.

En el interior de las escotillas definimos los restos de pintura blanca y las alteraciones de color. De nuevo repetimos el proceso con óleos, añadiendo trazos verticales de Marrón oscuro y Ocre, fundidos entre sí con un pincel limpio con suaves movimientos de arriba hacia abajo.

Mientras secan los óleos situamos el numeral, un transfer en seco de Mig Productions.

De nuevo trabajamos el modelo con óleos, esta vez localizados en la zona del impacto, usando Faded Navy Nlue, Negro y Faded Dark Yellow de 502 Abt. recreando las zonas ahumadas que nos proporcionan un buen contraste junto a las áreas oxidadas.

Me gusta combinar la técnica de uso de pigmentos tanto en seco como humedecidos, obteniendo de forma rápida y con resultados de gran realismo efectos de empolvado situado en las zonas más lógicas, especialmente las horizontales.

Un suave pincel seco con Desert Yellow XF-59 de Tamiya nos permitirá realzar el relieve de la cadena, dándole al mismo tiempo un aspecto polvoriento.

Reservamos los retoques finales para el momento en que ubiquemos el T-26 en la posición definitiva en la base, integrándolo con los efectos del entorno.

Pág. 36 Bocetos y teoría de la Percepción.

El ser humano percibe su entorno en base a unos sentidos físicos concretos, en el caso de la vista, proporcionando una información al cerebro que nos concede la profundidad de campo y la perspectiva. Al mismo tiempo, nuestra mente interpreta dicho entorno en base a tres conceptos como son la Secuencialidad, Orientación y Continuidad. Dichos conceptos suponen la base racional del porqué percibimos las cosas como objetos en tres dimensiones ordenados de una forma determinada, donde predominan las composiciones equilibradas entre un eje vertical y uno horizontal. La tendencia de la mente humana supone el hecho de “ordenar” o establecer unas categorías en su campo de visión, por ese principio o tendencia hacia el equilibrio y la compensación que poseemos aunque sin ser excesivamente conscientes de ello, pero siendo capaces de ver cuando algo “está fuera de encuadre”, “se sale”, “se cae” ,“es demasiado alto comparado con…”, “está descompensado”, etc. En el caso de querer integrar un vehículo en una viñeta, al capturar un entorno real pero de forma reducida, deberemos tener en cuenta nuestra servidumbre a dichas leyes de percepción y, al mismo tiempo, el hecho de idealizar un pequeño espacio con la licencia artística que nos permita componerlo y distribuirlo según nuestro criterio.

Existe una “Gestalt” o configuración de la forma idealizada que acude en nuestra ayuda, al observar la masa visual de un edificio y su altura, las diagonales que traza nuestra vista en su recorrido, la amplitud de la base y la ubicación del vehículo, la presencia de figuras y su dinamismo…

En nuestro caso, sobre una base cuadrada de 19x19cm, con las ruinas de un edificio las cuales tienen por altura casi la misma medida, 21cm. Debemos situar un vehículo de escasa altura, de forma que la altura del edificio no se “coma” la masa del carro y que la incidencia del mismo sobre la ruina sea un ángulo dinámico y no redundante con las líneas paralelas del suelo. Podemos hacernos bocetos sobre un papel o seguir un simple esquema de contornos básicos, masas visuales como rectángulos, círculos o triángulos, hasta encontrar la solución más atractiva para nuestra visión, compensada y dinámica, aunque se trate de formas estáticas.

Ángulos

Colocar la maqueta en ángulo da más fuerza a la composición e incrementa el dramatismo de la escena.

Por otra parte, es necesario eliminar paralelismos y simetrías entre los elementos de la escena: vehículos, edificios, etc.

Los elementos paralelos a los laterales de la base están prohibidos, tienen que estar siempre en ángulo.

Líneas diagonales

Una diagonal debe mostrar la dirección principal de la escena organizÁndose todos los elementos alrededor de ella. Esto lleva la historia que se quiere contar a los ojos del espectador.

Triángulos

Colocar los diferentes elementos formando triángulos, como en este caso las figuras, hace que la composición sea más equilibrada y más agradable para nuestro cerebro.

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Altura

Colocar elementos verticales al fondo de la escena es muy útil para cerrarla. Además, los elementos verticales dan sentido de profundidad a la escena. Cuantos más niveles verticales tenga la escena, más agradable nos resultará a la vista. Si fueras capaz de darle tres niveles a tus escenas sería estupendo.

Pág. 40 Conoce al autor – Chema Cabrero

Descubrí el modelismo con 15 años, con maquetas a 1/72 de Matchbox y Hasewaga. Mi primera maqueta a 1/35 fue el Panzer IV de Italeri. Me apasiona el scratch y desde siempre he buscado el realismo en mis vehículos. Vivo en Barcelona, me gusta el deporte y caminar por las montañas, hobby que combino con la lectura, las Harley Davidson y la pasión por la Historia.

Pág. 41 ESTACIONES Primavera/Barro – Invierno/Nieve

15cm sIG33 (Sf) auf Panzerkampfwagen I Ausf.B Bison I - Juan Luis Mercadal

Génesis del proyecto

En una de las reuniones que celebramos habitualmente los modelistas de Palma de Mallorca, Guillem Martí me enseñó una serie de fotos auténticas del Bison I. Había llegado a reunir una buena colección, adquiriéndolas a través de subastas en Internet. Aquel desgarbado autopropulsado me llamó poderosamente la atención, tanto que no pude quitarme de la cabeza la idea de montar y pintar uno. No sabía absolutamente nada del sujeto, solo que su nombre era casi mas impresionante que sus cualidades como arma de combate. Pero eso por suerte no suponía ningún problema, ya que a mi lado tenía a uno de los mayores expertos en este tipo de vehículos. Aparte de sus conocimientos y su colección de fotos, Guillem es poseedor de una extensa biblioteca, que amablemente puso a mi disposición.

Documentación consultada

Normalmente la bibliografía se suele poner al final de los artículos, cuando lo lógico es que esté al principio, ya que el primer paso antes de empezar cualquier proyecto es reunir y consultar la documentación necesaria.

- Hoy por hoy, la “Biblia” sobre el Bison I es sin duda alguna el volumen 19 de Nuts & Bolts. “15cm sIG33 (Sf) auf PzKpfw.I Ausf.B & 15 cm. sIG33 (towed)” de Jürgen Wilhelm. En el encontraremos numerosas fotos de época, fotos de museo, del cañón, planos, esquemas, perfiles a color, datos técnicos y la historia operativa del vehículo.

-Otro libro interesante es el número 19 de Osprey Modeling, “Modeling the German 15cm sIG33 Bison and Grille”, de Gary Edmundson. En él se nos muestra paso a paso la construcción del Bison I a partir del kit “multimedia” de New Connection, y agregándole numerosos complementos comerciales. Curiosamente es la única maqueta que he visto con la inclinación correcta de las planchas laterales de blindaje. Al igual que en el Nuts & Bolts, en este Guillem Martí también aportó su granito de arena.

-También ha sido de ayuda contar con el Achtung Panzer nº7, que trata sobre los carros ligeros alemanes. Aunque sólo dedica dos páginas al Bison I, sus detallados esquemas y planos del Panzer I B, Panzerjager I B y cañón sIG 33, nos pueden aclarar muchas dudas.

-Por su parte el Ground Power nº 97 dedica 16 páginas al Bison I. Aunque la mayoría de las fotos que reproduce ya están en el Nuts & Bolts, aquí tienen mejor resolución.

Materiales utilizados

Una vez reunida la documentación, el siguiente reto fue buscar los materiales necesarios para construir el modelo. Como suelo dedicarme a hacer vehículos aliados, no tenía en mi armario nada relacionado con el Panzer I y mucho menos con el Bison. El resultado de la búsqueda fue la constatación de que en el mercado no había ninguna representación convincente de este vehículo. Solo tres marcas lo producían y ninguna de ellas con demasiada fortuna:

-Alan 019. Es el único kit completo en plástico. De su calidad hablaré mas adelante.

-Maquete MQ-3508. Incluye piezas de resina bastante malas, el chasis del Panzer I de Italery (sin modificar), y el cañón sIG 33 de Alan.

-New Connection 35212. Incluye piezas de resina y el cañón de Alan.

Las tres maquetas incluyen el mismo cañón, y ninguna de ellas es una fiel reproducción del vehículo. Como la de NC no la encontré, y la de Maquette presentaba evidentes problemas de ajuste entre las piezas de distintos materiales, me decidí por la de Alan. Estimé que se trabajaría mejor, al tratarse de un kit totalmente de plástico y diseñado como tal, y no un refrito de distintas maquetas como los otros dos. Como ya leeréis mas adelante, el kit de Alan tampoco está exento de problemas.

En cuanto a los complementos comerciales, en el mercado hay cierta variedad, pero estos son los que finalmente incorporé a la maqueta:

-Ruedas para el cañón con banda de rodadura metálica, Lion Marc Model Designs, LM90000, 1/35 Steel Wheel for sIG 33 Gun. Es necesario ya que las ruedas que lleva la maqueta de Alan son anacrónicas para el Bison.

-Ruedas tensoras para el vehículo, Lion Marc Model Design, LM90001 1/35 Panzer IB Idlers. Las ruedas de la maqueta son incorrectas.

-Fotograbado Eduard 35813. Es imprescindible, y se aprovechan la mayoría de las piezas.

-Cañón de aluminio, Jordi Rubio TG-57. Confieso que intenté aprovechar el de la maqueta, pero tuve que desistir e incorporar el de Jordi Rubio.

-Gato: Gatos Alemanes 10-15 Tn M4 Models 35023.

-Orugas: Procedentes del Panzer I B de Dragon

-Herramientas, bocina y luces Notek: Tamiya

Proceso de montaje

Para decirlo de una manera “políticamente correcta”, la maqueta de Alan es ideal para aquellos que disfrutan con la fase de montaje. A los que buscan un montaje sencillo y se recrean en la fase de pintura, sinceramente no se la recomiendo. Es una maqueta mediocre, no sólo por aspectos que ya conocía de esta marca, como la falta de detalle, los malos ajustes, la mala calidad del plástico y las numerosas y enormes rebabas, sino por una concepción o diseño de las piezas que hacen en ocasiones muy difícil o imposible su ensamblaje. Asimismo aparecen numerosas uniones en lugares donde es muy difícil enmasillar. Por otra parte las instrucciones contienen numerosos defectos, y el orden de montaje es imposible de seguir. Ante esta perspectiva, decidí limitarme a mejorar sensiblemente la maqueta, intentando crear una reproducción que tuviera un parecido razonable con el referente real. La opción de hacer una obra absolutamente perfecta hubiera significado utilizar un chasis de Dragon y hacer la casamata a scratch. Esto hubiera supuesto duplicar el tiempo invertido, y no estaba dispuesto a ello. Aun así fueron necesarios tres meses para el montaje, ya que tuve que modificar muchas piezas, construir completamente otras, y agregar más de mil remaches y tornillos. Hay que decir que para evitarse sorpresas, tuve que hacer numerosos ajustes en seco antes de pegar definitivamente las piezas.

No voy a hacer un relato exhaustivo del montaje, remitiéndome a las instrucciones de la propia maqueta y del fotograbado. Sólo voy ha incidir en aquellos aspectos que me dieron problemas, o que pueden plantear alguna duda al valiente que se atreva con esta maqueta. Evidentemente también incorporé multitud de pequeñas piezas, como asas y soportes, y cuya descripción detallada sería farragosa. Para realizar las piezas de construcción propia utilicé básicamente planchas y perfiles de plástico, y restos de fotograbados.

Puesto de conducción y transmisión

Tengo que reconocer que la configuración de esta zona hoy por hoy es una incógnita, ya que no se conserva ningún ejemplar, ni los planos, ni fotos en las que se vea claramente. Por lo tanto la he realizado basándome en el interior de un Panzer I B, y utilizando el sentido común para el resto.

Por ejemplo, si hay un visor para el copiloto, lo lógico es que hubiera un asiento para este tripulante, y si había un asiento, en ese lugar no cabria a una radio. Aunque algunos de los vehículos llevaban radio, debía estar ubicada en otro lugar. Luego uno de los primeros trabajos fue hacer dos asientos, ya que la maqueta solo lleva uno y es muy malo.

Respecto al mamparo del motor, en algunas fotos se ve claramente que tiene una especie de entrada. La forma en que este rebaje enlaza con el casco es una especulación, realizada teniendo en cuenta que los registros que hay en esta zona no se pueden eliminar ni desplazar. Registros que por cierto que reconstruí y detallé.